No, esto no es lo que planeé vivir
lo que pensé sentir.
Los ojos de atrás ven a otra persona,
a otro sueños y objetivos
a otras metas y caprichos.
Todos los días al despertar es ver algo nuevo
descubrir un nuevo mundo,
un nuevo sueño.
Es como caminar a tropezones pero riendo
porque sabés que alguien te está esperando allá adentro.
A veces siento el roce de tu mano en la mía,
pero después despierto y me doy cuenta de que todo fue un sueño.
Pero todavía hay algo dentro que me dice que espere,
que sea paciente, que confíe en lo que se viene.